La ley y el mal olor

 

Le han pedido a Eli defender a alguien que tiene un gran problema en la escuela. Ayuda a Eli a encontrar la manera de hablar a favor de alguien que no puede defenderse a sí mismo en esta semana en Las Aventuras de Elisardo.

 

 

 

 

 

TEMA

Compasión

VERSíCULO

Proverbios 31:8

Levanta la voz por los que no tienen voz; ¡defiende a los indefensos!

NOTAS

Es difícil defender a un amigo, pero cuando es alguien que no te gusta, alguien que te ha tratado mal, es realmente difícil. De hecho, uno se pregunta, ¿por qué cuando me han tratado tan mal? ¿Por qué debo hacerle un favor cuando nunca han hecho nada por mí? Pero luego pensamos en Jesús, quien sufrió y murió por nosotros, aunque no lo merecemos (Romanos 5: 8). La Biblia nos dice que durante la vida de Jesús en la tierra, él defendía constantemente a los más débiles e indefensos- a la mujer sorprendida en adulterio, al ciego pidiendo limosna al lado del camino, al rico recaudador de impuestos que odiaba a todos, y éstos son sólo algunos ejemplos. En casi todos los encuentros que leemos en los evangelios vemos a Jesús ayudando a alguien que no puede hacer nada por sí mismo.

De alguna manera los ojos de Jesús siempre eran atraídos por la persona en la sombra, y su corazón compasivo lo llevaba a sanar y defender a los que no tenían a nadie. ¿Tienes los ojos de Dios? ¿Ves a los que están necesitados al hacer tus actividades durante el día? Oremos para que Dios ajuste nuestros ojos y nos de la visión del Reino, para que podamos hablar de los desamparados, por aquellos que no pueden hablar por sí mismos.

PRÁCTICA

¿Escuchaste bien esta historia?

  1. ¿Quién fue culpado por la bomba de olor en la escuela?
    R. Tritón.
  2. ¿Por qué fue conectado Tritón al crimen?
    R. Por su tarjeta de identificación escolar.
  3. P. ¿A quién le pide Tritón ayuda para defenderlo para que no quede expulsado?
    Eli.
  4. ¿Por qué Eli decide ayudarlo?
    R. Debido a que Tritón no tiene a nadie más para defenderlo.

 

BUENA PREGUNTA

Esta pregunta es para ayudar a los niños a desarrollar un conocimiento bíblico de Dios. El propósito es ayudar a los padres a guiar la conversación hacia un entendimiento bíblico. Le recomendamos que use una Biblia abierta en esta conversación.

  1. ¿Por quése preocupa Diosacerca delos desamparados, los que no puedenhablar por sí mismos?
  2. Dios se preocupa porque los ama. Y Dios tiene un amor especial en su corazón para los desamparados, los que están solos, los que no pertenecen, los que sufren (Salmos 146: 9, Mateo 9:36). Dios manda que su pueblo se preocupe por aquellos que están indefensos (Isaías 1: 17, Mateo 22: 37-39). Los cristianos son la voz de Dios para aquellos que no pueden hablar por sí mismos.

 

¿Y QUÉ?

Si no ponemos lo que escuchamos en acción, no aprendemos, por lo que esta actividad tiene como objetivo motivar a acción lo que hemos aprendido acerca de Dios y su deseo para nosotros.

 

¿Hay alguien en tu escuela que está siendo intimidado o acosado por otros niños? ¿Están solos, sin que nadie esté a su lado? ¿Está alguien que conoces culpado por algo que él o ella no ha hecho? ¿Cómo puedes hablar en su defensa?

 

 

VERSíCULO

Proverbios 31:8

Levanta la voz por los que no tienen voz; ¡defiende a los indefensos!

¿Y si Dios te pidiera hacerlo? ¿Lo harías? Imagínate que eres Moisés. Trataste de ayudar a un esclavo israelita hace mucho tiempo, pero terminaste matando a un hombre y huyendo por tu vida. Apenas escapaste. En los años posteriores conseguiste un trabajo como pastor, te casaste y tuviste dos hijos. La vida te ha salido bastante bien. Ahora Dios ha llegado y ha pedido que volvieras a tu vida anterior para rescatar a los esclavos israelitas.

¿Qué harías si fueras Moisés? No tuvo que escuchar a Dios. Pudo haberle dicho a Dios: “Lo siento, ese no es mi problema. Traté de ayudar una vez, pero explotó en mi cara”. Pero Moisés dijo: “Sí, yo te ayudo”, y pronto se encontró en la corte del faraón diciéndole al rey que dejara ir al pueblo de Dios. Después de 10 plagas desagradables que Dios envió a Egipto, Moisés se encontró al frente de cientos de miles de hombres, mujeres y niños huyendo de Egipto.

¿Qué tiene esto que ver con tu vida hoy? En la historia de Moisés, había tres clases de personas: los agresores, las víctimas y los espectadores. Faraón era el agresor, los esclavos israelitas fueron las víctimas, y Moisés fue el espectador. Moisés tenía una opción para ayudar a los israelitas o no. Moisés tomó la decisión correcta-  se paró frente a los esclavos y enfrentó al matón llamado Faraón. Por supuesto, Moisés no estaba solo. A cada paso Dios estaba allí, dirigiéndolo y animándolo.

En algún momento, puede ser que te encuentres a merced de un matón. Si eso sucede, pídele a Dios que levante a un Moisés para que lo defienda, un espectador que va a enfrentar y detener al agresor. Tal vez puede ser que te encuentres como un espectador, sabiendo que alguien está siendo intimidado. Cuando eso sucede, pídele a Dios el valor de ser un Moisés, de enfrentar y defender a la víctima. La buena noticia es que Dios es más fuerte y más inteligente que cualquiera y con gusto está a tu lado para dirigirte y animarte- ¡pregúntale a Moisés!