Lodo y más lodo

VERSíCULO

 Mateo 6:34

No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

“¡No te preocupes!” dice la Biblia. ¿Qué harías si alguna de las siguientes suposiciones te pasa a ti?

  1. En la escuela, tu mejor amigo se niega a sentarse junto a ti y ni siquiera te mira. ¿Qué haces? ¿Cómo te sientes?
  2. Estás en la cama por la noche. Escuchas voces. Tu mamá y tu papá están discutiendo. Sus voces son cada vez más altas. ¿Qué haces?
  3. El examen de matemáticas es hoy. Realmente traste de estudiar, pero las fracciones te confunden. Son demasiado difíciles. ¿Qué haces?

Puedes estar pensando que sentir miedo sucede todos los días. Sucede a menudo, incluso para los adultos. Lo asombroso es que Dios entiende nuestros temores. Aunque Dios no tiene miedo a nada, sabe que muchas cosas nos asustan todos los días. A veces las cosas que nos asustan están sucediendo en este momento. A veces tenemos miedo de lo que podría suceder en el futuro. De cualquier manera, es temor. Es por eso que la Biblia habla tanto de tener temor. ¿Qué nos dice la Biblia? La Biblia dice que no tenemos que tener miedo porque Dios está a cargo de todo lo que sucede. Pero cuando tu estómago está retorcido de miedo, ¿qué puedes hacer?

En primer lugar, memoriza uno de estos versículos de la Biblia. Cuando tengas temor, susúrralos a ti mismo hasta que el miedo desaparezca.
Hebreos 13:6 – El Señor es mi ayuda; no temeré.

Salmo 56:3 – Cuando tengo miedo, confío en ti.

Juan 14:1 – No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí.
En segundo lugar, cuéntale a Dios que tienes miedo. Imagina que estás poniendo tu temor en una caja grande, átalo firmemente, y entonces entrégalo a Dios. Después de entregar tu temor a Dios, déjalo allí, en las manos poderosas de Dios. Esa es una promesa en la que puedes confiar.