VERSíCULO
Romanos 12:12
Vivan alegres por la esperanza que tienen; soporten con valor los sufrimientos; no dejen nunca de orar.
Nehemías 4:9
Entonces oramos a nuestro Dios, y pusimos guardia día y noche para defendernos de ellos.
La Reina Ester no nació princesa. Era una joven judía que vivía en un país extranjero donde a veces la gente hacía daño a los judíos.
Un día el rey necesitaba una nueva reina. Ester y muchas otras chicas fueron llevadas al palacio y preparadas para recibir al rey. Él elegiría una de estas chicas para ser su reina. Ester fue la elegida. Debido a que algunas personas realmente odiaban al pueblo judío, el primo de Ester le había dicho que no le dijera a nadie que ella era una judía.
Después de un tiempo, el rey firmó una ley que decía que todos los judíos iban a ser asesinados y sus pertenencias robadas. Cuando el primo de Ester se enteró de esta noticia, fue para hablar con Ester. Le dijo que ella era la única que podía evitar el asesinato en masa de su pueblo. Ester le dijo: “Espera un minuto. Sólo soy la reina. Es el rey quien dirige este país. Él ni siquiera me ha visto en un mes. Si yo me presento ante su trono sin su permiso, podría matarme y encontrar una nueva reina. No puedo salvar a nuestro pueblo por mí misma. No puedo.”
Su primo le dijo: “Tal vez Dios te hizo reina sólo para esto.” Así que Esther le dijo: “Muy bien, busca a cada persona judía en nuestra ciudad y diles que ayunen y oren por mí durante tres días. Entonces voy a ir a ver al rey. Si me mata, me mata. Si no, voy a tratar de salvar a nuestro pueblo.”
¡Eso sí es oración en acción! Ester no quería ir a ver al rey. Ester pidió oraciones de mucha gente. Entonces se acercó al rey sin permiso. Dios escuchó las oraciones de su pueblo; el rey estaba encantado de verla y salvó al pueblo judío en su reino.
Entonces, la próxima vez que tengas que hacer algo que te da temor, sigue el ejemplo de Ester. Pídele a alguien que ore por ti primero. Entonces, armado con esas oraciones, adelante, confiando en las promesas, Dios no te defraudará.