VERSíCULOS
Lucas 19:1-5
¿Conoces a algún tramposo? Una persona que siempre parece salir adelante, atropellando a todos en su camino. Si quieres conocer a un tramposo desagradable pero exitoso, tienes que conocer a Zaqueo.
¿Por qué era Zaqueo tan bueno en engañar a la gente? Trabajaba para el gobierno romano como recaudador de impuestos. Tenía que ir a el pueblo judío y decirles cuánto dinero tenían que pagar. Pero él no les decía la verdad sobre lo que debían. Hacía que el pueblo judío pagara más de lo que realmente tenían que pagar y se guardaba parte del dinero para sí mismo. Todo el mundo sabía que lo estaban engañando, pero nadie podía hacer algo al respecto.
Pero, había una cosa que Zaqueo no tenía: altura. La mayoría de sus vecinos eran altos, pero Zaqueo era bajito. Es por eso que tenía que subir al árbol para ver a Jesús caminando por medio del pueblo.
Ahora bien, si tú fueras Jesús, y supieras que Zaqueo estaba engañando a sus vecinos, ¿qué harías cuando lo vieras en el árbol? ¿Lo reprenderías? ¿Lo ignorarías? ¿Te burlarías de él porque era tan pequeño? La mayoría de nosotros probablemente seriamos crueles con Zaqueo, pero no Jesús.
Jesús le dijo a Zaqueo que quería ir a su casa para cenar. Todos los vecinos de Zaqueo pensaban que Jesús estaba cometiendo un terrible error. Pensaban que Zaqueo era demasiado desagradable para que Jesús fuera amable con él. Pero después de que Jesús fue a su casa, Zaqueo prometió que iba a pagar a cada uno de las personas a quienes había engañado. ¿Por qué? Porque Jesús le dijo a Zaqueo que Dios lo amaba.
¿Tienes a un Zaqueo en tu vida? ¿Una persona mala, tramposa a la que sólo Jesús podría amar? No es fácil, pero Jesús nos dice que debemos amar a todos. Pídele a Jesús ayuda, tiene mucha experiencia cambiando los corazones de los tramposos en corazones que deseen compartir. Pregúntale a Zaqueo.