Olvídalo

 

Para ayudar con su falta de memoria, Eli aprende a mejorarlo. Pero entonces recuerda todo lo pasado, especialmente las cosas que la gente le ha hecho. Entonces Lucila y el abuelo Amole le enseñan a perdonar y a olvidar.

 

 

 

 

TEMA

Perdón.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

1 Corintios 13:4-5:1 Tener amor es… no enojarse ni guardar rencor.

NOTAS

¿Tienes una lista del mal que la gente le ha hecho? ¿Cuánto ha durado? ¿Desde cuándo mantienes esta lista? ¿Un mes? ¿Un año? ¿Cinco años? ¿Diez? Es difícil para nosotros “no guardar rencor”. Sin embargo, esto es exactamente lo que nuestro versículo de memoria nos dice que el amor hace. El amor no guarda ningún registro de mal. No hay lista. No buscar venganza contra la gente que nos ha hecho daño. En este episodio, Lucila lo demuestra eficazmente cuando toma la lista de cosas que Eli le había hecho y lo destrozó. No mantener un registro de los daños es un acto intencional. No es que algo que se te va de la mente y no puedes recordarlo. Es deliberadamente perdonar a alguien por algo que hicieron. Es elegir no mantenerlo en contra de ellos.

Renunciar a los males que la gente nos ha hecho es un sacrificio a nuestro Dios. Cuando entregamos estas cosas a Dios, estamos diciendo a Dios: “Renuncio a mi lista de daños. Confío en ti con mis heridas y malos sentimientos. Yo elijo caminar en el camino del amor.” Honramos a Dios cuando no guardamos ningún registro. Y, después de todo, ¿no es eso lo que Dios por medio de Jesús hizo por nosotros?

PRÁCTICA

¿Escuchaste bien esta historia?

P.¿Cuál es el título del libro que Eli leyó para mejorar su memoria?
R.Plan de acero.

P.¿Por qué se enfadó con Pillín?
R.Porque con su memoria mejorada, recordó todas las cosas malas que Pillín le hizo.

P.¿Qué hizo Lucila con su lista de todas las cosas malas que Eli le había hecho?
R.Lo destrozó.

P.¿Por qué Pillín llamó a Eli para pedirle ayuda?
R.Su computadora no funcionaba correctamente.

BUENA PREGUNTA

Esta pregunta es para ayudar a los niños a desarrollar un conocimiento bíblico de Dios. El propósito es ayudar a los padres a guiar la conversación hacia un entendimiento bíblico. Le recomendamos que use una Biblia abierta en esta conversación.

P.La Biblia nos dice que Dios es amor. ¿Significa eso que Dios no guarda ningún registro de los males cometidos?
R.Cuando pertenecemos a Jesús y somos miembros de la familia de Dios, Dios ya no cuenta nuestros pecados en contra de nosotros, ya no “recuerda nuestros pecados” (Salmo 32:1-2, 103:11-12, Hebreos 8:12). Aunque nuestra lista es larga, nuestros pecados están cubiertos por el amor de Dios. (El amor cubre todos los males: Proverbios 10:12, 17:9; 1 Pedro 4:8).

¿Y QUÉ?

Si no ponemos en acción lo que escuchamos, no aprendemos, por lo que esta actividad tiene como objetivo motivar a acción lo que hemos aprendido acerca de Dios y su deseo para nosotros.
Pase algo de tiempo hoy pensando en las cosas que mantiene en contra de sus familiares y amigos. Escríbelas. Entonces hable con Dios sobre ellos y destroce la lista para que tú también no mantengas ningún registro de los males.

VERSíCULO

Mateo 18.21-35
¿Alguna vez has tenido que perdonar a alguien? Un día Pedro le preguntó a Jesús exactamente cuántas veces debía perdonar a alguien-Pedro esperaba que Jesús dijera hasta siete veces. ¿Crees que Pedro tenía razón?

NUESTRO LUGAR EN LA HISTORIA DE DIOS

Jesús respondió a Pedro con esta historia: una vez había un rey que estaba reuniendo el dinero que se le debía. Un sirviente le debía una enorme suma de dinero. El sirviente rogó al rey que le diera más tiempo para pagarle. El rey fue muy gentil y le dijo: “Estoy cancelando tu deuda. Está completamente libre. Ve en paz.” El sirviente corrió a casa para contarle a su familia la buena noticia, pero en el camino se encontró con otra persona que le debía a él muy poco dinero. El sirviente se detuvo para demandarle su dinero. Cuando el hombre le pidió más tiempo para pagarlo, el sirviente consiguió que la policía lo lanzara a la cárcel por no pagar su deuda.

El rey se enteró de lo que pasó. Cuando el rey oyó lo que el sirviente había hecho, le dijo: “¡Maldito siervo! Cancelé por completo los millones de pesos que me debías, ¿pero tú no tuviste piedad de un hombre que te debía unos pocos pesos? ¡Lanza a este sirviente despiadado a la cárcel!

¿Qué quiso decir Jesús? Dios está dispuesto a perdonarnos todo el pecado que cometemos contra él. Cuando no perdonamos a los demás, no estamos actuando como Dios quiere que actuemos. Dios promete “olvidar” nuestros pecados después de perdonarnos-él nunca sostiene pecados pasados contra nosotros, así que, ¿cómo podemos guardar pecados pasados contra otros? ¡No podemos! Cuando miramos a alguien que ha pecado, no debemos pensar en sus pecados, sino debemos pensar en cuánto Dios nos ama y cómo podemos amar y perdonar a los demás.

Mal tiempo se avecina.

TEMA

Dios es nuestro refugio.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

Salmo 46:1:1 Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia.

NOTAS

¿Qué haces cuando estás pasando por un mal tiempo de tu vida? En un momento u otro a todos, incluyendo a los niños, nos toca pasar por dificultades. Y la respuesta de ellos probablemente reflejará la tuya. Los niños aprenden de sus padres, por lo que es importante que los padres les den buenos modelos bíblicos a seguir. Los Salmos contienen muchas palabras de consuelo y estímulo, especialmente de David, quien enfrentó muchos momentos difíciles. David fue un fugitivo (Salmo 18), un pecador abatido (Salmo 51), y un padre quebrantado de corazón (Salmo 3). Pero siempre encontró esperanza y ayuda en su Dios. ¿Podemos decir lo mismo? ¿Nos dirigimos a Dios para encontrar ayuda? O, ¿nos quedamos despiertos por la noche tratando de arreglarlo por nuestra cuenta?

Al igual que los marineros, en realidad no probamos o mejoramos nuestras habilidades sino hasta que pasamos por mal tiempo. Es fácil navegar cuando el sol brilla y el agua está tranquila. Pero se necesita habilidad y experiencia para dirigir un barco a través del viento, la lluvia y las olas embravecidas. La Biblia nos dice que “el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.” (Romanos 5:3-4). Aunque no apreciamos la tormenta cuando estamos en ella, somos más fuertes cuando la tormenta disminuye y una vez más encontramos aguas tranquilas.

El Salmo 46 nos ofrece grandes palabras de ayuda y esperanza cuando nos enfrentamos a un mal tiempo. ¿Podemos confiar en que Dios sea nuestra ayuda siempre presente en problemas? Cuando lo hacemos, y cuando enseñamos esto a nuestros niños, les damos habilidades para toda la vida para ayudarlos a pasar el mal tiempo.

PRÁCTICA

¿Escuchaste bien esta historia?

P.</strong¿Por qué estaba Mauro en la casa de Eli?
R.Su mamá estaba en el hospital para tener un bebé.

P.¿Por qué Mauro estaba preocupado?
R.Mauro estaba preocupado por la seguridad de sus padres cuando la energía eléctrica se apagó en la tormenta. Y por lo que sería su vida con un nuevo bebé en la casa.

P.¿Qué hizo Mauro cuando se apagaron las luces?
R.Salió de la casa de Eli para llegar al hospital.

P.¿Qué le pasó cuando se dirigió al hospital?
R.Fue arrastrado por las aguas de la inundación.

BUENA PREGUNTA

Esta pregunta es para ayudar a los niños a desarrollar un conocimiento bíblico de Dios. El propósito es ayudar a los padres a guiar la conversación hacia un entendimiento bíblico. Le recomendamos que use una Biblia abierta en esta conversación.

P.¿Qué significa que Dios es un refugio? ¿Cómo nos ayuda Dios?
R. El diccionario Larousse nos dice que refugio es un “amparo o asilo contra el peligro o la angustia, algo a lo cual se puede recurrir en dificultad”. Ésa es sin duda una buena descripción de cómo Dios es nuestro refugio. Dios nos protege del peligro y de la angustia (Filipenses 4: 6,7). Dios nos ayuda a quitar nuestro miedo, incluso cuando todo lo que nos rodea se está cayendo a pedazos (Salmo 46:2-3). Dios nos ayuda asegurándonos de que él está a cargo (Salmo 46:6) y que será victorioso al final (Salmo 46:6, 8-10). Dios nos ayuda al darnos paz, la capacidad de estar quietos y esperar a que él actúe (Salmo 46:10). Dios nos ayuda al estar presente con nosotros (Salmo 46:5, 7, 11).

¿Y QUÉ?

Si no ponemos en acción lo que escuchamos, no aprendemos, por lo que esta actividad tiene como objetivo motivar a acción lo que hemos aprendido acerca de Dios y su deseo para nosotros.

¿Alguna vez Dios te ha ayudado cuando has estado pasando por tiempos difíciles? ¿Cómo?

¿Conoces a alguien que está pasando por malos momentos ahora mismo? ¿Qué puedes hacer esta semana para ayudarlos?

Mal tiempo se avecina

VERSíCULO

Salmo 46.1
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia.

NUESTRO LUGAR EN LA HISTORIA DE DIOS

¿Alguna vez has tenido que depender exclusivamente de tu confianza en Dios? ¿Estuviste tan preocupado por algo que la única cosa que podías hacer era contárselo a Dios? Si es así, entonces tienes que conocer a Abraham.

Abraham tenía un problema, un gran problema: no tenía hijos. Abraham tenía una buena esposa, Sara. Tenía muchos animales y sirvientes. Pero no tenía a nadie que cuidara de Sara después de su muerte. Abraham necesitaba un hijo, pero él y Sara ya eran demasiado viejos para tener un bebé. ¿Qué podían hacer?

Abraham hizo lo mejor que alguien que está preocupado por un problema debe hacer: habló con Dios. Dios le dijo a Abraham que confiara en él, que tendría un hijo, y su hijo tendría tantos hijos que un día el número de hijos de los hijos de Abraham superaría en número a los granos de arena de la playa. ¡Eso es un montón de hijos!

Abraham tuvo que confiar en Dios y esperar. Abraham esperó hasta que tenía 100 años y Sara tenía 90 años. Fue entonces cuando Sara tuvo un bebé. ¿Puedes imaginar lo emocionados que estaban Abraham y Sara?

Abraham le contó a Dios de su problema y lo preocupado que estaba. Abraham escuchó la promesa de Dios de un hijo. Entonces confió en Dios. ¿Te preocupa un problema que no puedes resolver por tí mismo? Haz lo que hizo Abraham: dile a Dios y luego confía en él.

Mal tiempo se avecina

 

Mauro se está quedando con Eli mientras que sus padres están en el hospital ya que su mamá va a tener un bebé. Pero una gran tormenta corta la energía eléctrica y luego Mauro se ve atrapado en las calles inundadas. ¿Puede Eli salvarlo?

 

 

 

 

TEMA

Dios es nuestro refugio.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

Salmo 46:1:1 Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia.

NOTAS

¿Qué haces cuando estás pasando por un mal tiempo de tu vida? En un momento u otro a todos, incluyendo a los niños, nos toca pasar por dificultades. Y la respuesta de ellos probablemente reflejará la tuya. Los niños aprenden de sus padres, por lo que es importante que los padres les den buenos modelos bíblicos a seguir. Los Salmos contienen muchas palabras de consuelo y estímulo, especialmente de David, quien enfrentó muchos momentos difíciles. David fue un fugitivo (Salmo 18), un pecador abatido (Salmo 51), y un padre quebrantado de corazón (Salmo 3). Pero siempre encontró esperanza y ayuda en su Dios. ¿Podemos decir lo mismo? ¿Nos dirigimos a Dios para encontrar ayuda? O, ¿nos quedamos despiertos por la noche tratando de arreglarlo por nuestra cuenta?

Al igual que los marineros, en realidad no probamos o mejoramos nuestras habilidades sino hasta que pasamos por mal tiempo. Es fácil navegar cuando el sol brilla y el agua está tranquila. Pero se necesita habilidad y experiencia para dirigir un barco a través del viento, la lluvia y las olas embravecidas. La Biblia nos dice que “el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.” (Romanos 5:3-4). Aunque no apreciamos la tormenta cuando estamos en ella, somos más fuertes cuando la tormenta disminuye y una vez más encontramos aguas tranquilas.

El Salmo 46 nos ofrece grandes palabras de ayuda y esperanza cuando nos enfrentamos a un mal tiempo. ¿Podemos confiar en que Dios sea nuestra ayuda siempre presente en problemas? Cuando lo hacemos, y cuando enseñamos esto a nuestros niños, les damos habilidades para toda la vida para ayudarlos a pasar el mal tiempo.

PRÁCTICA

¿Escuchaste bien esta historia?

P.</strong¿Por qué estaba Mauro en la casa de Eli?
R.Su mamá estaba en el hospital para tener un bebé.

P.¿Por qué Mauro estaba preocupado?
R.Mauro estaba preocupado por la seguridad de sus padres cuando la energía eléctrica se apagó en la tormenta. Y por lo que sería su vida con un nuevo bebé en la casa.

P.¿Qué hizo Mauro cuando se apagaron las luces?
R.Salió de la casa de Eli para llegar al hospital.

P.¿Qué le pasó cuando se dirigió al hospital?
R.Fue arrastrado por las aguas de la inundación.

BUENA PREGUNTA

Esta pregunta es para ayudar a los niños a desarrollar un conocimiento bíblico de Dios. El propósito es ayudar a los padres a guiar la conversación hacia un entendimiento bíblico. Le recomendamos que use una Biblia abierta en esta conversación.

P.¿Qué significa que Dios es un refugio? ¿Cómo nos ayuda Dios?
R. El diccionario Larousse nos dice que refugio es un “amparo o asilo contra el peligro o la angustia, algo a lo cual se puede recurrir en dificultad”. Ésa es sin duda una buena descripción de cómo Dios es nuestro refugio. Dios nos protege del peligro y de la angustia (Filipenses 4: 6,7). Dios nos ayuda a quitar nuestro miedo, incluso cuando todo lo que nos rodea se está cayendo a pedazos (Salmo 46:2-3). Dios nos ayuda asegurándonos de que él está a cargo (Salmo 46:6) y que será victorioso al final (Salmo 46:6, 8-10). Dios nos ayuda al darnos paz, la capacidad de estar quietos y esperar a que él actúe (Salmo 46:10). Dios nos ayuda al estar presente con nosotros (Salmo 46:5, 7, 11).

¿Y QUÉ?

Si no ponemos en acción lo que escuchamos, no aprendemos, por lo que esta actividad tiene como objetivo motivar a acción lo que hemos aprendido acerca de Dios y su deseo para nosotros.

¿Alguna vez Dios te ha ayudado cuando has estado pasando por tiempos difíciles? ¿Cómo?

¿Conoces a alguien que está pasando por malos momentos ahora mismo? ¿Qué puedes hacer esta semana para ayudarlos?

VERSíCULO

Salmo 46.1
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia.

NUESTRO LUGAR EN LA HISTORIA DE DIOS

¿Alguna vez has tenido que depender exclusivamente de tu confianza en Dios? ¿Estuviste tan preocupado por algo que la única cosa que podías hacer era contárselo a Dios? Si es así, entonces tienes que conocer a Abraham.

Abraham tenía un problema, un gran problema: no tenía hijos. Abraham tenía una buena esposa, Sara. Tenía muchos animales y sirvientes. Pero no tenía a nadie que cuidara de Sara después de su muerte. Abraham necesitaba un hijo, pero él y Sara ya eran demasiado viejos para tener un bebé. ¿Qué podían hacer?

Abraham hizo lo mejor que alguien que está preocupado por un problema debe hacer: habló con Dios. Dios le dijo a Abraham que confiara en él, que tendría un hijo, y su hijo tendría tantos hijos que un día el número de hijos de los hijos de Abraham superaría en número a los granos de arena de la playa. ¡Eso es un montón de hijos!

Abraham tuvo que confiar en Dios y esperar. Abraham esperó hasta que tenía 100 años y Sara tenía 90 años. Fue entonces cuando Sara tuvo un bebé. ¿Puedes imaginar lo emocionados que estaban Abraham y Sara?

Abraham le contó a Dios de su problema y lo preocupado que estaba. Abraham escuchó la promesa de Dios de un hijo. Entonces confió en Dios. ¿Te preocupa un problema que no puedes resolver por tí mismo? Haz lo que hizo Abraham: dile a Dios y luego confía en él.

Yo soy el jefe.

TEMA

La Regla de Oro.

VERSíCULO PARA MEMORIZAR

Mateo 7:12:1 Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.

NOTAS

Mateo 7:12 que se conoce como La Regla de Oro. El hecho de que se conoce como oro muestra el valor de esta regla para la vida en el Reino. Filipenses 2:1-4 nos ayuda a comprenderlo. Aquí Pablo escribe acerca de cómo los Filipenses recibieron amor, ternura, compasión y comunión con el Espíritu cuando se unieron con Cristo y se les instó a tratar a los demás de la misma manera. Pablo dice: “No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los otros.” (Filipenses 2:3-4) Cuando ponemos en práctica la exhortación de Pablo en estos versículos, los estamos tratando de la misma manera que queremos ser tratados. Otro verso a considerar es Efesios 4:32: “Sean buenos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.” Dios es bondadoso, compasivo y misericordioso con nosotros, y hemos de extender estas mismas cosas a otros.

Esto puede ser especialmente difícil cuando somos el jefe. La tentación es tratar a los demás como hemos sido tratados por superiores en lugar de la forma en que hubiéramos querido que lo hicieran. Desafortunadamente esto puede suceder a los padres también. Se encuentran en patrones de comportamiento que imitan la forma en que sus padres los trataron. Y a veces estos comportamientos no son saludables. Debido a que lo hemos aprendido cuando éramos jóvenes, esto es difícil de superar. Tenemos que elegir deliberadamente hacer cosas a la manera de Dios, y no de la manera que es natural para nosotros.

PRÁCTICA

¿Escuchaste bien esta historia?

¿Escuchaste bien esta historia?
P. ¿De qué se queja Eli?
R. De su maestra.

P. ¿Qué decide hacer la señorita Acacia para enseñarle a Eli una lección?
R. Deja que Eli sea el maestro por un día.

P. ¿Cómo actúa la abuelita Gecko cuando le ayudan con el trabajo en su jardín?
R. Es mala y mandona.

P. ¿Qué aprende Eli de ser el maestro por un día?
R. Que el problema es SU comportamiento, no su maestra.

BUENA PREGUNTA

Esta pregunta es para ayudar a los niños a desarrollar un conocimiento bíblico de Dios. El propósito es ayudar a los padres a guiar la conversación hacia un entendimiento bíblico. Le recomendamos que use una Biblia abierta en esta conversación.

P. Dios nos dice que amemos a los demás. ¿Qué podemos aprender de esta historia que nos ayuda a saber cómo hacer esto?

R. La Biblia nos dice que debemos amar a los demás como a nosotros mismos (Mateo 22:37-39). Esto significa tratar a los demás como nosotros mismos quisiéramos ser tratados. Piensa en situaciones en las que nos interesa cómo nos tratan: cuando cometemos un error, cuando estamos heridos, cuando estamos desanimados. ¿Cómo nos gusta ser tratados? ¿Queremos que nuestros errores sean burlados o perdonados? ¿Queremos que nuestros dolores sean ignorados o vistos con empatía? ¿Es necesario que se nos diga que no somos dignos o necesitamos que se nos recuerde que podemos hacerlo?¿Puedes animar a alguien hoy?

¿Y QUÉ?

Si no ponemos en acción lo que escuchamos, no aprendemos, por lo que esta actividad tiene como objetivo motivar a acción lo que hemos aprendido acerca de Dios y su deseo para nosotros.
¿Hay alguien a quien tienes que tratar con más amor- un compañero de clase, un hermano o una hermana? ¿Cómo te gusta ser tratado? La próxima vez que seas tentado a estar enfadado o impaciente con alguien, recuerda esta regla y trátalos como te gustría ser tratado.

Yo soy el jefe.

VERSíCULO

Mateo 7:12
Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.

NUESTRO LUGAR EN LA HISTORIA DE DIOS

¿Alguna vez has oído hablar de “La Regla de Oro?” ¿Sabes lo que significa? ¿Por qué es importante? Aquí está la primicia:

Jesús estaba predicando sobre el reino de los cielos a una gran multitud y dijo: “Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.” (Mateo 7:12) Esto es lo que se llama La Regla de Oro. ¿Qué quiso decir Jesús? ¿Cómo debemos tratar a otras personas?

Jesús también contó una historia para ayudarnos a entender cómo tratar a otras personas: “Un hombre iba por el camino de Jerusalén a Jericó, y unos bandidos lo asaltaron y le quitaron hasta la ropa; lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote pasaba por el mismo camino; pero al verlo, dio un rodeo y siguió adelante. También un levita llegó a aquel lugar, y cuando lo vio, dio un rodeo y siguió adelante. Pero un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, al verlo, sintió compasión. Se acercó a él, le curó las heridas con aceite y vino, y le puso vendas. Luego lo subió en su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó. Al día siguiente, el samaritano sacó el equivalente al salario de dos días, se lo dio al dueño del alojamiento y le dijo: “Cuide a este hombre, y si gasta usted algo más, yo se lo pagaré cuando vuelva.” Pues bien, ¿cuál de esos tres te parece que se hizo prójimo del hombre asaltado por los bandidos?” (Mateo 10:30-36)

¿Cómo vamos a tratar a los demás? Exactamente como deseamos ser tratados… con respeto… con honestidad… con amabilidad. ¿Cómo? Manteniendo una imagen del Buen Samaritano en tu corazón. Cuando estás con amigos, profesores, adultos, u otros chicos a quienes no conoces o no te gustan, recuerda cómo el Buen Samaritano se detuvo para ser amable con su enemigo. Piensa acerca de cómo deseas ser tratado, y asegúrate de que tus palabras y acciones lo reflejen.

Aquí hay otra idea: toma una regla y cúbrela con brillo o papel de aluminio para ayudarte a recordar que la regla de oro significa que queremos tratar a otros como Jesús nos trata a nosotros.

Yo soy el jefe.

 

Eli llega a ser el “maestro para el día” y se da cuenta de que las cosas que él quiere de sus estudiantes son las mismas cosas que él no hace cuando él es el estudiante.

 

 

 

 

TEMA

La Regla de Oro.

VERSíCULO PARA MEMORIZAR

Mateo 7:12:1 Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.

NOTAS

Mateo 7:12 que se conoce como La Regla de Oro. El hecho de que se conoce como oro muestra el valor de esta regla para la vida en el Reino. Filipenses 2:1-4 nos ayuda a comprenderlo. Aquí Pablo escribe acerca de cómo los Filipenses recibieron amor, ternura, compasión y comunión con el Espíritu cuando se unieron con Cristo y se les instó a tratar a los demás de la misma manera. Pablo dice: “No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los otros.” (Filipenses 2:3-4) Cuando ponemos en práctica la exhortación de Pablo en estos versículos, los estamos tratando de la misma manera que queremos ser tratados. Otro verso a considerar es Efesios 4:32: “Sean buenos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.” Dios es bondadoso, compasivo y misericordioso con nosotros, y hemos de extender estas mismas cosas a otros.

Esto puede ser especialmente difícil cuando somos el jefe. La tentación es tratar a los demás como hemos sido tratados por superiores en lugar de la forma en que hubiéramos querido que lo hicieran. Desafortunadamente esto puede suceder a los padres también. Se encuentran en patrones de comportamiento que imitan la forma en que sus padres los trataron. Y a veces estos comportamientos no son saludables. Debido a que lo hemos aprendido cuando éramos jóvenes, esto es difícil de superar. Tenemos que elegir deliberadamente hacer cosas a la manera de Dios, y no de la manera que es natural para nosotros.

PRÁCTICA

¿Escuchaste bien esta historia?

¿Escuchaste bien esta historia?
P. ¿De qué se queja Eli?
R. De su maestra.

P. ¿Qué decide hacer la señorita Acacia para enseñarle a Eli una lección?
R. Deja que Eli sea el maestro por un día.

P. ¿Cómo actúa la abuelita Gecko cuando le ayudan con el trabajo en su jardín?
R. Es mala y mandona.

P. ¿Qué aprende Eli de ser el maestro por un día?
R. Que el problema es SU comportamiento, no su maestra.

BUENA PREGUNTA

Esta pregunta es para ayudar a los niños a desarrollar un conocimiento bíblico de Dios. El propósito es ayudar a los padres a guiar la conversación hacia un entendimiento bíblico. Le recomendamos que use una Biblia abierta en esta conversación.

P. Dios nos dice que amemos a los demás. ¿Qué podemos aprender de esta historia que nos ayuda a saber cómo hacer esto?

R. La Biblia nos dice que debemos amar a los demás como a nosotros mismos (Mateo 22:37-39). Esto significa tratar a los demás como nosotros mismos quisiéramos ser tratados. Piensa en situaciones en las que nos interesa cómo nos tratan: cuando cometemos un error, cuando estamos heridos, cuando estamos desanimados. ¿Cómo nos gusta ser tratados? ¿Queremos que nuestros errores sean burlados o perdonados? ¿Queremos que nuestros dolores sean ignorados o vistos con empatía? ¿Es necesario que se nos diga que no somos dignos o necesitamos que se nos recuerde que podemos hacerlo?¿Puedes animar a alguien hoy?

¿Y QUÉ?

Si no ponemos en acción lo que escuchamos, no aprendemos, por lo que esta actividad tiene como objetivo motivar a acción lo que hemos aprendido acerca de Dios y su deseo para nosotros.
¿Hay alguien a quien tienes que tratar con más amor- un compañero de clase, un hermano o una hermana? ¿Cómo te gusta ser tratado? La próxima vez que seas tentado a estar enfadado o impaciente con alguien, recuerda esta regla y trátalos como te gustría ser tratado.

VERSíCULO

Mateo 7:12
Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.

NUESTRO LUGAR EN LA HISTORIA DE DIOS

¿Alguna vez has oído hablar de “La Regla de Oro?” ¿Sabes lo que significa? ¿Por qué es importante? Aquí está la primicia:

Jesús estaba predicando sobre el reino de los cielos a una gran multitud y dijo: “Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.” (Mateo 7:12) Esto es lo que se llama La Regla de Oro. ¿Qué quiso decir Jesús? ¿Cómo debemos tratar a otras personas?

Jesús también contó una historia para ayudarnos a entender cómo tratar a otras personas: “Un hombre iba por el camino de Jerusalén a Jericó, y unos bandidos lo asaltaron y le quitaron hasta la ropa; lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote pasaba por el mismo camino; pero al verlo, dio un rodeo y siguió adelante. También un levita llegó a aquel lugar, y cuando lo vio, dio un rodeo y siguió adelante. Pero un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, al verlo, sintió compasión. Se acercó a él, le curó las heridas con aceite y vino, y le puso vendas. Luego lo subió en su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó. Al día siguiente, el samaritano sacó el equivalente al salario de dos días, se lo dio al dueño del alojamiento y le dijo: “Cuide a este hombre, y si gasta usted algo más, yo se lo pagaré cuando vuelva.” Pues bien, ¿cuál de esos tres te parece que se hizo prójimo del hombre asaltado por los bandidos?” (Mateo 10:30-36)

¿Cómo vamos a tratar a los demás? Exactamente como deseamos ser tratados… con respeto… con honestidad… con amabilidad. ¿Cómo? Manteniendo una imagen del Buen Samaritano en tu corazón. Cuando estás con amigos, profesores, adultos, u otros chicos a quienes no conoces o no te gustan, recuerda cómo el Buen Samaritano se detuvo para ser amable con su enemigo. Piensa acerca de cómo deseas ser tratado, y asegúrate de que tus palabras y acciones lo reflejen.

Aquí hay otra idea: toma una regla y cúbrela con brillo o papel de aluminio para ayudarte a recordar que la regla de oro significa que queremos tratar a otros como Jesús nos trata a nosotros.

La historia épica de Dios 2 – Epidemia

TEMA

Orden-descubrimiento. La creación es rota.

VERSíCULO PARA MEMORIZAR

Romanos 5:12:1 Así pues, por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte…

NOTAS

La epidemia en esta historia representa el estallido de pecado en el Jardín del Edén, cuando Adán y Eva pecaron (Génesis 3). Desde entonces el pecado ha manchado todo, nuestro medio ambiente, nuestras relaciones, nuestros pensamientos acerca de nosotros mismos y de los demás; nuestras acciones hacia los demás. La lista es muy larga, tan larga que vemos cómo afecta a todo. Lo peor de todo, el pecado nos separa de Dios. Parece que no hay esperanza. Pero Dios no estaba satisfecho en dejar su buena creación al pecado. Dios promete traer de vuelta su creación a la perfección con que comenzó. El primer verso que comienza a revelar esta promesa se encuentra en Génesis 3:15. El enemigo (Satanás, representado por la serpiente) va a luchar contra Dios, pero al final el representante de Dios lo aplastará.________________________________________

PRÁCTICA

¿Escuchaste bien esta historia?

¿Escuchaste bien esta historia?
P. ¿Qué dijo el abuelo de su jardín que sorprendió a Eli y sus amigos?
R. Que su jardín estaba maldecido.

P. ¿Qué les hizo recordar a los chicos el mundo interior de la cúpula?
R. Un mundo perfecto.

P. ¿Qué pasa cuando Pillín y Chinche ayudan a Loomiss a abrir la caja?
R. No ven nada en la caja, pero empieza a sonar la alarma y algo ha contaminado el medio ambiente en la cúpula y van a tener que permanecer allí hasta que sea identificado.

P. ¿Qué ocurre con el jardín después de abrir la caja?
R. Las flores se marchitan, la hierba se vuelve marrón, y el agua se vuelve espumosa.

BUENA PREGUNTA

Esta pregunta es para ayudar a los niños a desarrollar un conocimiento bíblico de Dios. El propósito es ayudar a los padres a guiar la conversación hacia un entendimiento bíblico. Le recomendamos que use una Biblia abierta en esta conversación.

P. Hablar sobre cómo el pecado ha afectado a nuestro mundo y nuestras vidas. ¿Cómo y por qué el pecado nos separa de Dios?

R. Dios en su santidad no puede aguantar al pecado en su presencia. Dios debe rechazarlo, castigarlo, destruirlo. Como los padres de la humanidad, el pecado de Adán y Eva nos infecta a todos, como una especie de mutación genética. Nadie está libre de este problema del pecado. Romanos 3:10 nos dice: “¡No hay ni uno solo que sea justo!” El pecado nos separa de Dios. El pecado es la barrera entre Dios y nosotros.

¿Hay alguna esperanza? Sí, Dios ha provisto un camino para que podamos movernos a través de esa barrera hacia la familia de Dios – la sangre del hijo de Dios, Jesús. Jesús aceptó la justicia de Dios para que podamos beneficiarnos con la misericordia de Dios y ser recogidos por la familia de Dios. Jesús es el camino hacia Dios para todos. Los que se arrepienten de sus pecados, creen en la vida, muerte y resurrección de Jesús, comprometiendo sus vidas para seguirlo, serán rescatados del pecado. Esas son las buenas nuevas de la Biblia. Jesús es el personaje central de la historia épica de Dios.

¿Y QUÉ?
Si no ponemos en acción lo que escuchamos, no aprendemos, por lo que esta actividad tiene como objetivo motivar a acción lo que hemos aprendido acerca de Dios y su deseo para nosotros.

¿Puedes pensar en algo que muestra los efectos del pecado, algo en nuestro entorno, o en la comunidad, en ti? Durante la cena con tu familia habla de ello y de cómo crees que esto demuestra los efectos del pecado.

La historia épica de Dios 2 – Epidemia

VERSíCULO

Romanos 5:12
Así pues, por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, y así la muerte pasó a todos porque todos pecaron.

NUESTRO LUGAR EN LA HISTORIA DE DIOS

¿Qué es el pecado? ¿Está haciendo cosas malas? ¿No está haciendo cosas buenas? ¿Significa malas decisiones o palabras? ¿Qué es el pecado? Tiempo para unas preguntas sobre los pecados de algunas personas en la Biblia.

Pregunta 1: Abram pecó cuando vivía en Egipto, e incluso el faraón lo sabía. ¿Qué hizo Abram que era tan malo? (Génesis 12)

Pregunta 2: Pedro se sintió horrible cuando se dio cuenta de que había pecado y herido a Jesús. ¿Qué hizo Pedro? (Lucas 22)

Pregunta 3: ¿Quién introdujo el pecado en nuestro mundo, en primer lugar? ¿Fue Dios? (Génesis 3)

¿Qué tal hiciste? Hubo hambre donde Abram vivía y trasladó a su familia a Egipto, pero luego se asustó. Sarai era tan hermosa que Abram creía que el faraón la quería para ser una princesa, por lo que Abram mintió y dijo que Sarah no era su esposa y el faraón la llevó al palacio. Pero Dios protegió a Sarai al hacer que el faraón se enfermara, hasta que regresó Sarai de nuevo a Abram.

La noche en que Jesús fue arrestado, Pedro lo siguió para ver qué pasaría. Tres veces, la gente le preguntó a Pedro si él era amigo de Jesús. Tres veces, Pedro dijo: “¡No! No sé quién es Jesús!” La última vez que dijo: “¡No!”, Jesús escuchó las palabras de Pedro.
Dios no hizo pecado. A Adán y Eva se les dio una orden: comer de todos los árboles del jardín excepto de uno. Ellos fueron tentados a comer de ese árbol prohibido; cuando comieron de él, el pecado, la enfermedad, la muerte toda entró al mundo perfecto de Dios.

¿Qué es el pecado? Es alejarse de Dios. Es no confiar en Dios. Es ponernos en el lugar de Dios para manejar nuestras propias vidas. Cuando elegimos confiar en nosotros mismos y no en Dios, pecamos… y el resultado nunca es bueno. Pregúntale a Abraham, a Pedro, o a Eva.

La historia épica de Dios 2 – Epidemia

 

Eli y sus amigos están asombrados de la cúpula misterio que está ahora en Terruño. Y mientras Pillín y Chinche estaban tan emocionados de encontrarse dentro de esta cúpula, ahora no encuentran como salir afuera.

 

 

 

 

TEMA

Orden-descubrimiento. La creación es rota.

VERSíCULO PARA MEMORIZAR

Romanos 5:12:1 Así pues, por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte…

NOTAS

La epidemia en esta historia representa el estallido de pecado en el Jardín del Edén, cuando Adán y Eva pecaron (Génesis 3). Desde entonces el pecado ha manchado todo, nuestro medio ambiente, nuestras relaciones, nuestros pensamientos acerca de nosotros mismos y de los demás; nuestras acciones hacia los demás. La lista es muy larga, tan larga que vemos cómo afecta a todo. Lo peor de todo, el pecado nos separa de Dios. Parece que no hay esperanza. Pero Dios no estaba satisfecho en dejar su buena creación al pecado. Dios promete traer de vuelta su creación a la perfección con que comenzó. El primer verso que comienza a revelar esta promesa se encuentra en Génesis 3:15. El enemigo (Satanás, representado por la serpiente) va a luchar contra Dios, pero al final el representante de Dios lo aplastará.________________________________________

PRÁCTICA

¿Escuchaste bien esta historia?

¿Escuchaste bien esta historia?
P. ¿Qué dijo el abuelo de su jardín que sorprendió a Eli y sus amigos?
R. Que su jardín estaba maldecido.

P. ¿Qué les hizo recordar a los chicos el mundo interior de la cúpula?
R. Un mundo perfecto.

P. ¿Qué pasa cuando Pillín y Chinche ayudan a Loomiss a abrir la caja?
R. No ven nada en la caja, pero empieza a sonar la alarma y algo ha contaminado el medio ambiente en la cúpula y van a tener que permanecer allí hasta que sea identificado.

P. ¿Qué ocurre con el jardín después de abrir la caja?
R. Las flores se marchitan, la hierba se vuelve marrón, y el agua se vuelve espumosa.

BUENA PREGUNTA

Esta pregunta es para ayudar a los niños a desarrollar un conocimiento bíblico de Dios. El propósito es ayudar a los padres a guiar la conversación hacia un entendimiento bíblico. Le recomendamos que use una Biblia abierta en esta conversación.

P. Hablar sobre cómo el pecado ha afectado a nuestro mundo y nuestras vidas. ¿Cómo y por qué el pecado nos separa de Dios?

R. Dios en su santidad no puede aguantar al pecado en su presencia. Dios debe rechazarlo, castigarlo, destruirlo. Como los padres de la humanidad, el pecado de Adán y Eva nos infecta a todos, como una especie de mutación genética. Nadie está libre de este problema del pecado. Romanos 3:10 nos dice: “¡No hay ni uno solo que sea justo!” El pecado nos separa de Dios. El pecado es la barrera entre Dios y nosotros.

¿Hay alguna esperanza? Sí, Dios ha provisto un camino para que podamos movernos a través de esa barrera hacia la familia de Dios – la sangre del hijo de Dios, Jesús. Jesús aceptó la justicia de Dios para que podamos beneficiarnos con la misericordia de Dios y ser recogidos por la familia de Dios. Jesús es el camino hacia Dios para todos. Los que se arrepienten de sus pecados, creen en la vida, muerte y resurrección de Jesús, comprometiendo sus vidas para seguirlo, serán rescatados del pecado. Esas son las buenas nuevas de la Biblia. Jesús es el personaje central de la historia épica de Dios.

¿Y QUÉ?
Si no ponemos en acción lo que escuchamos, no aprendemos, por lo que esta actividad tiene como objetivo motivar a acción lo que hemos aprendido acerca de Dios y su deseo para nosotros.

¿Puedes pensar en algo que muestra los efectos del pecado, algo en nuestro entorno, o en la comunidad, en ti? Durante la cena con tu familia habla de ello y de cómo crees que esto demuestra los efectos del pecado.

VERSíCULO

Romanos 5:12
Así pues, por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, y así la muerte pasó a todos porque todos pecaron.

NUESTRO LUGAR EN LA HISTORIA DE DIOS

¿Qué es el pecado? ¿Está haciendo cosas malas? ¿No está haciendo cosas buenas? ¿Significa malas decisiones o palabras? ¿Qué es el pecado? Tiempo para unas preguntas sobre los pecados de algunas personas en la Biblia.

Pregunta 1: Abram pecó cuando vivía en Egipto, e incluso el faraón lo sabía. ¿Qué hizo Abram que era tan malo? (Génesis 12)

Pregunta 2: Pedro se sintió horrible cuando se dio cuenta de que había pecado y herido a Jesús. ¿Qué hizo Pedro? (Lucas 22)

Pregunta 3: ¿Quién introdujo el pecado en nuestro mundo, en primer lugar? ¿Fue Dios? (Génesis 3)

¿Qué tal hiciste? Hubo hambre donde Abram vivía y trasladó a su familia a Egipto, pero luego se asustó. Sarai era tan hermosa que Abram creía que el faraón la quería para ser una princesa, por lo que Abram mintió y dijo que Sarah no era su esposa y el faraón la llevó al palacio. Pero Dios protegió a Sarai al hacer que el faraón se enfermara, hasta que regresó Sarai de nuevo a Abram.

La noche en que Jesús fue arrestado, Pedro lo siguió para ver qué pasaría. Tres veces, la gente le preguntó a Pedro si él era amigo de Jesús. Tres veces, Pedro dijo: “¡No! No sé quién es Jesús!” La última vez que dijo: “¡No!”, Jesús escuchó las palabras de Pedro.
Dios no hizo pecado. A Adán y Eva se les dio una orden: comer de todos los árboles del jardín excepto de uno. Ellos fueron tentados a comer de ese árbol prohibido; cuando comieron de él, el pecado, la enfermedad, la muerte toda entró al mundo perfecto de Dios.

¿Qué es el pecado? Es alejarse de Dios. Es no confiar en Dios. Es ponernos en el lugar de Dios para manejar nuestras propias vidas. Cuando elegimos confiar en nosotros mismos y no en Dios, pecamos… y el resultado nunca es bueno. Pregúntale a Abraham, a Pedro, o a Eva.